VGrab es una extensión de navegador: sin cuota diaria, sin esperas entre una descarga y otra, sin tope de tiempo al grabar transmisiones en vivo, con cualquiera de las opciones de calidad que ofrezca el sitio, sin registro y sin funciones reservadas a una versión de pago. Esta página explica qué significa cada cosa, cómo lo hace y qué es lo que VGrab no hace.
Abre la página del video, haz clic en el icono de la extensión, quédate con la calidad que ya está elegida y pulsa guardar. Da igual que el sitio sirva el video como streaming, como archivo completo o como transmisión en vivo, porque los pasos son los mismos. Esta página explica formato por formato cómo se consigue cada uno y los puntos donde suele atascarse la cosa.
La descarga por intervalos de VGrab te deja indicar la hora de inicio y la de fin para descargar únicamente ese trozo del video, y lo que queda guardado es un archivo que se reproduce directamente, sin bajar la película entera para recortarla después. Esta página explica cómo se elige el intervalo, qué obtienes, en qué se diferencia de descargarlo todo y recortar, y qué pasa en los casos límite.
Tres caminos: instalación con un clic desde la Chrome Web Store, instalación con un clic desde la tienda de Edge, o descargar el paquete de instalación e instalarlo tú. Las versiones de tienda se actualizan solas, y el paquete es para los navegadores que no pueden llegar a una tienda. Cómo comprobar que ha quedado bien instalado y qué hacer con los avisos más habituales, todo en esta página.
En muchos sitios el video no es un archivo, sino cientos o miles de trozos de unos pocos segundos más una lista .m3u8. VGrab interpreta la lista, trae cada uno de los trozos y los une en orden en un MP4 que se reproduce directamente. Primero los pasos, después el porqué, y al final un glosario y las preguntas más frecuentes.
No. En VGrab, la detección, la descarga, la combinación y la escritura en disco ocurren por completo en tu propio ordenador; la extensión no envía ni un byte a ningún servidor, y no lleva estadísticas ni informes de errores. Esta página explica qué lee VGrab, qué no lee, qué ocurre por el lado del sitio web y cómo puedes comprobarlo tú.
Las preguntas que más nos llegan después de instalar la extensión. Cada respuesta describe lo que VGrab hace de verdad, sin prometer nada que no pueda cumplir.
Punto por punto: no se detecta el video, acceso denegado (403), no encontrado (404), tiempo agotado, disco lleno, imagen sin sonido, velocidad limitada, guardado como .ts, verificación de que eres humano. De cada uno se explica por qué ocurre y se da algo concreto que puedes hacer ahora mismo.
Una página de video suele tener una docena de direcciones: la película, el tráiler, los anuncios, las miniaturas. VGrab reconoce el video principal, elige la calidad y lo pone el primero de la lista: un clic y queda guardado.
El video de una página casi nunca es un archivo único: suelen ser cientos o miles de trozos de unos pocos segundos. VGrab los va escribiendo en orden en un mismo archivo según llegan y al terminar lo deja como un MP4 que se reproduce hasta en el móvil.
Sí. Indicas la hora de inicio y la de fin, se descarga solo ese intervalo y lo que queda guardado es un MP4 que se reproduce enseguida, sin bajar la película entera para recortarla después.
Un video de una hora deja de ser un plan para toda la noche: varias conexiones traen los segmentos a la vez y se escriben sobre la marcha en un mismo archivo; y cuando el sitio limita la velocidad, VGrab afloja en lugar de insistir.
Sí. Un clic para empezar a grabar, otro para parar, y queda un archivo que se reproduce. Los reproductores que no dan la dirección del video se graban mientras se ven y quedan igual en un archivo normal.
Sí. Si la conexión se corta en el 87 %, la descarga sigue desde el 87 % y no vuelve a empezar de cero. Los segmentos ya descargados se quedan en el disco, así que pausar, cerrar el navegador o volver otro día enlaza igual.
Recargar una vez, darle a reproducir antes, pulsar «Recargar y volver a detectar», pasar a la grabación. Probando en ese orden, la inmensa mayoría de los casos se resuelve con uno de los cuatro.